Danza del instante

Danza del instante

La danza es movimiento

La vida es movimiento

Todo es movimiento

¿Y si dirigiésemos nuestra atención a nuestra respiración, a cada parte de nuestro cuerpo, a nuestro cuerpo en movimiento ? ¿Y si extendiéramos esta atención con el fin de abrirnos y estar presentes en todas las sensaciones que nos habitan en el movimiento? ¿Y si, simplemente, nos dejáramos sorprender por el instante?

Es lo que propone la Danza del Instante: habitar el espacio con nuestros movimientos y dejar al instante actuar para esculpir nuestra danza. Bailar quedándose conectados a uno mismo, al tiempo, al espacio.

Cuando caminamos, cuando nos vestimos o tomamos una ducha, estamos en movimiento. Quitando el contexto de estas situaciones, los movimientos en sí mismos se vuelven una danza.

Movimiento tras movimiento, se crea la danza. Se comienza por una serie de movimientos propuestos para luego, poco a poco, dejarse sorprender por las sensaciones, las impulsiones, el espacio y los seres que nos rodean. Todo lo que existe en ese instante alimenta nuestra danza.

Bailar para abrirse y estar disponible

Bailar para habitar el espacio

Bailar para estar presentes en nuestra vida

Información práctica

Las sesiones duran 1h30 y son accesibles todo público, cualquiera sea la edad y la condición física.

Se comienza con ejercicios para centrarse sobre sí mismos y conectarse con su propio cuerpo. La respiración tiene un lugar central. Guiados por diferentes proposiciones de consciencia corporal se busca mantenerse receptivos a los movimientos al interior del cuerpo y a la percepción del espacio exterior. De esta escucha emerge el movimiento justo a cada instante y nace la danza.

Se aconseja llevar ropa suave y confortable que permita una total libertad de movimiento. La práctica se realiza con pies descalzos.

Horarios y tarifas

Las sesiones se realizan, previa cita, en individual o en grupo de máximo 3 personas. Este es formado por los interesados y coordinados por ellos mismos. Una sesión cuesta 60 euros.

Es importante saber que toda sesión no anulada, con por lo menos 24 horas de anticipación, es cobrada.